La Luna en nuestra carta natal representa nuestro mundo emocional, como percibimos nuestro hogar de infancia y por lo tanto aquello que es conocido de forma inconsciente como nuestro refugio emocional. En el hogar se respiró ambivalencia, muchos cambios, por ejemplo: Mudanzas, cambios de escuela, etc. había algo atípico, diferente. Puede ver a la madre como una persona atípica, que estuvo poco presente, lo que percibe el niño como ausencia, desapego e incluso frialdad. Pudo haber una desconexión de ese vínculo nutricio, por ejemplo: no tomar teta, estar en incubadora. El nativo siente que la presencia y la estabilidad no son una constante y si lo son el cambio, el despego, la libertad y la frialdad o distancia emocional, puede generar tendencia a no poder conectar fácilmente con sus emociones y al ser un luna en signo de aire buscará racionalizar, analizar, es muy sociable y desapegada. Así también, puede generar esa necesidad de cambio constante c...
Astrología como herramienta de autoconocimiento y crecimiento personal.